Mitigación de riesgos en el trabajo de campo

Investigar la tala ilegal conlleva riesgos considerables, especialmente durante el trabajo de campo. En muchos países, quienes investigan este tema han sufrido encarcelaciones arbitrarias o graves lesiones o incluso han muerto asesinados. Cualquier persona que piense llevar a cabo esta labor debe tomarse en serio los riesgos y adoptar las medidas adecuadas para evaluarlos y mitigarlos.

La naturaleza y el grado de riesgo a la hora de realizar el trabajo de campo varía considerablemente de un país a otro e incluso dentro de cada país. En cualquier caso, cuando el objetivo sea documentar actividades ilegales, es prudente presuponer cierto grado de riesgo. Los investigadores sobre el terreno pueden ser objeto de amenazas de madereros o guardas de seguridad de las empresas o de detenciones policiales, ya sean justificadas o no. Al viajar a zonas forestales remotas, con una comunicación limitada o nula con el resto del mundo, es posible que sufran lesiones accidentales o una avería de su vehículo que les deje en apuros.

En cualquiera de estas situaciones, la estrategia de mitigación de riesgos se centra en una evaluación detenida de los posibles riesgos y la posterior elaboración de planes de contingencia, que incluyan un sistema establecido de comunicación con alguien que no participe directamente en el trabajo de campo. Los pasos que se indican a continuación proporcionan orientación y deben adaptarse a las circunstancias locales. En última instancia, si el riesgo es demasiado elevado, la única medida de mitigación adecuada puede que consista en no realizar el trabajo de campo.

  • Antes de cada investigación debe prepararse una evaluación por escrito de los posibles riesgos.
  • Si se espera que una investigación sobre el terreno incluya zonas sin cobertura de teléfono móvil/celular, debe llevarse un teléfono por satélite para emergencias. Generalmente pueden alquilarse a un precio razonable.
  • Los investigadores sobre el terreno deben elaborar un plan y un itinerario claros y determinar los días que esperan pasar en cada ubicación. Deben intentar determinar si en algún momento no hay duda de que carecerán de forma de contacto por teléfono u otros medios y cuándo será.
  • Debe compartirse el plan con un contacto de confianza, idealmente un miembro del equipo que no participe en el trabajo de campo, que se comprometa a garantizar que se le podrá contactar por teléfono móvil/celular 24 horas al día durante el período del trabajo de campo.
  • El equipo sobre el terreno debe establecer un plan de comunicación para ponerse en contacto rutinariamente con la persona de contacto elegida, teniendo en cuenta las limitaciones de acceso telefónico. El plan debe especificar qué medidas se adoptarán en caso de que no se establezca contacto en un plazo predeterminado desde la fecha especificada. Esto podría incluir ponerse en contacto con otras personas de contacto que se conozca en la zona o notificar a algún funcionario cuando sea seguro y adecuado. En el plan deben incluirse los datos de contacto de personas pertinentes con las que ponerse en contacto en diferentes situaciones de emergencia, incluidos sus números de teléfono móvil/celular.
  • En algunas regiones podría ser adecuado que los investigadores sobre el terreno identificaran a un abogado con el que ponerse en contacto en caso de ser detenidos o encarcelados. Lo ideal sería ponerse en contacto con el abogado antes del trabajo de campo.
  • Los investigadores sobre el terreno deben usar conductores de confianza, siempre que sea posible, y asegurarse de que son conscientes de la naturaleza confidencial de la tarea. Además, deben hacer una revisión básica de sus vehículos (como comprobar la rueda de repuesto) antes de partir.
  • Los investigadores sobre el terreno deben tener una tapadera que justifique su presencia en una zona concreta. No debe ser muy elaborada, sino lo más simple que se pueda. Un ejemplo podría ser que están de turismo o realizando una investigación en nombre de una universidad.
  • Los investigadores sobre el terreno deben asegurarse de que solo llaman la atención (por ejemplo, sacando fotos a través de una ventanilla) el tiempo mínimo necesario para obtener las pruebas más importantes. Las tareas de menor prioridad (como sacar vídeo y fotos para ayudar a «ilustrar» un informe) solo deben realizarse una vez completadas las tareas prioritarias.
  • Los investigadores deben determinar cómo se comunicarán con las comunidades locales y hasta qué punto se debe compartir con ellos su pleno propósito. Siempre que sea posible, es importante ser honesto.
  • Los investigadores deben asegurarse de que, cuando las comunidades compartan información, hayan acordado previamente los términos de cómo puede usarse dicha información. Esto es especialmente importante cuando la información pueda atribuírseles directamente. Este acuerdo debe ser claro e inequívoco y debe respetarse.

Los investigadores deben asegurarse de que los datos se gestionen de tal modo que la información confidencial que puedan tener no caiga en las manos equivocadas si los encarcelan o los detienen los empleados de las empresas. Como mínimo, los teléfonos, las computadoras portátiles y otros equipos deben estar protegidos con una contraseña. Los equipos no deben contener datos incriminatorios ni confidenciales, los cuales pueden guardarse en un disco duro externo. Lo ideal sería que los datos se encriptasen y se escondieran para que no estuvieran fácilmente al alcance de nadie. El software de encriptado es fácil de usar y puede descargarse gratuitamente.