10. Cómo seguir rastreando hasta los mercados finales

Aunque una amplia variedad de información puede ser útil para ayudar a mejorar la eficacia del EUTR o la Ley Lacey, lo ideal sería que una investigación independiente estableciera una conexión directa que implicara a la UE o a EE. UU.

El punto de partida: el punto de exportación o el mercado

Para establecer conexiones entre la tala ilegal del punto de origen y los países de destino, hay dos métodos posibles: rastrear desde el punto de origen hacia adelante o rastrear en sentido inverso a partir del punto de destino:

  • DESDE EL PUNTO DE ORIGEN: consiste en seguir productos específicos que se sabe o se sospecha que se han obtenido ilegalmente desde un país productor hasta un país consumidor y dentro de este.
  • DESDE EL PUNTO DE DESTINO: consiste en rastrear productos de alto riesgo desde un país consumidor hasta su punto de origen para descubrir si son o podrían ser de origen ilegal.

Es posible que sea necesario o provechoso utilizar ambos enfoques en el mismo caso. Por ejemplo, si los intentos de rastrear la cadena de suministro de un producto concreto a partir del país de origen son infructuosos, puede que sea necesario recurrir al intento de llegar hasta esa misma cadena de suministro mediante el rastreo de productos pertinentes en orden inverso desde el país de destino.

¿Hasta dónde debe rastrearse la cadena de suministro?

Hasta qué punto se documenta la cadena de suministro dentro del país consumidor, más allá del importador, dependerá de la legislación que se utilice y el objetivo final de la investigación.

En la UE, el componente clave del EUTR solo se aplica a las empresas que primero venden el producto de la madera en la UE (el «agente que comercializa por primera vez»)[1]. Después, no hay medida coercitiva posible contra las empresas de etapas posteriores de la cadena de suministro. Sin embargo, podría valer la pena seguir investigando para señalar y denunciar a las otras empresas que compran madera al agente que la comercializa por primera vez.

Además, si la investigación empieza desde el extremo del mercado, quizás solo sea posible identificar a los importadores de productos específicos trabajando en orden inverso a partir de los distribuidores.

Desde el punto de origen

Cómo obtener información de los registros de envío

En algunos casos, es posible obtener información de compradores extranjeros de los gobiernos de los países productores. Los documentos oficiales relacionados con las exportaciones que se presentan ante los organismos gubernamentales (entre ellos las declaraciones de aduanas y permisos específicos como los Permisos de Exportación CITES) o la información que contienen puede solicitarse mediante solicitudes oficiales conforme a la legislación en materia de libertad de información, si corresponde [véase el Recurso: libertad de información]. Sin embargo, es probable que, incluso en aquellos lugares donde existen leyes de libertad de información, la identidad de los compradores se considere confidencial desde el punto de vista comercial y, por tanto, exenta.

En algunos países, es posible acceder a información detallada sobre envíos particulares de madera y productos de la madera en bases de datos en línea sobre los envíos. Esto suele incluir una descripción de la mercancía de cada envío, la cantidad y la identidad del proveedor (el «remitente») e incluso, a veces, la del comprador (el «destinatario»). Estas bases de datos generalmente se basan en manifiestos de las embarcaciones que mantienen las principales navieras y están disponibles mediante servicios de suscripción de pago para las exportaciones o importaciones de varios de los principales proveedores de madera y países consumidores. Por ejemplo, el Organismo de Investigación Ambiental usó registros de envío de importaciones estadounidenses[2] para ayudar a relacionar suelos de roble ruso ilegal suministrados por una empresa de China a una empresa de EE. UU., Lumber Liquidators [véase el Estudio de caso 9].

Aunque no existen bases de datos equivalentes para otros países consumidores importantes, como los Estados miembros de la UE, Canadá, Australia o Japón, se dispone de bases de datos de envíos que incluyen destinatarios en esos países en el caso de exportaciones de muchos países de origen de alto riesgo, como Rusia, Ucrania, Indonesia, Brasil, Colombia, Bolivia, Ecuador y México. Aunque son menos útiles para establecer conexiones de la cadena de suministro, en otros países de Latinoamérica se dispone de bases de datos de envíos que solo incluyen la identidad de las empresas exportadoras.

En aquellos casos en los que no se disponga de registros de envío individuales de un país, quizás sea posible obtener datos cotejados sobre las importaciones o exportaciones de empresas específicas durante un plazo determinado. En China, por ejemplo, se puede determinar qué empresas importaron de un país de abastecimiento específico durante un plazo concreto una categoría específica de un producto de la madera (definida en códigos detallados de aduanas) y en qué cantidad. En el Reino Unido, el Gobierno publica listas de todas las empresas que han importado productos con un código de aduanas específico en un mes determinado, pero no se incluyen cantidades ni un desglose por país de origen.

Un inconveniente que suelen tener las bases de datos de envíos es que a menudo la identidad del comprador y el vendedor se omite o queda oculta tras las empresas de servicios de expedición o logística. En tales casos, es importante analizar otra información sobre el envío que se incluya en la base de datos, como la descripción detallada de las materias primas o la información de las marcas, que pueden contener el nombre del comprador o el proveedor o quizás códigos o abreviaturas que indiquen su identidad [véase el Recurso: Usando los códigos de los sistemas de certificación]. En el caso de Lumber Liquidators, por ejemplo, los registros de envío no tenían la identidad ni del remitente ni del destinatario en los campos pertinentes, pero la información estaba incluida en la descripción del producto [véase el Estudio de caso 9].

También se debe actuar con cautela al hacer búsquedas en estas bases de datos. Dado que la información generalmente proviene de documentos diferentes a los presentados oficialmente ante las autoridades aduaneras, es normal que se incluya información errónea sobre los códigos de aduanas o los países de origen.

Cómo obtener información usando enfoques o trabajo de campo encubiertos

Los métodos encubiertos remotos que se describieron en el apartado 9 pueden usarse para intentar obtener información directamente de las empresas exportadoras sobre sus clientes extranjeros. Cuando los proveedores se muestren reacios a nombrar clientes actuales a los investigadores que se hagan pasar por posibles compradores, puede ser más productivo usar el enfoque de un periodista o un investigador académico. Con observaciones directas puede obtenerse información adicional. Aunque las mejores oportunidades para hacer estas observaciones surgen en las visitas encubiertas a empresas (las cuales no se recomiendan sin formación especializada), si los investigadores conocen la ubicación de una empresa proveedora [véase el Recurso: cómo elaborar perfiles de empresa], podrían observarse madera o productos de la madera en almacenes de la empresa que se vean desde fuera. Estos productos generalmente tendrán marcas que ofrezcan alguna pista sobre la identidad de los compradores extranjeros.

Desde el punto de destino

Las probabilidades de relacionar un producto con una fuente ilegal específica son escasas si se trabaja en orden inverso desde el final de la cadena de suministro. En cualquier caso, pueden obtenerse resultados útiles incluso cuando la fuente no se identifica de forma concluyente. Por ejemplo, quizás sea posible empujar a una empresa a dejar de comprar de una fuente específica si puede demostrarse que un producto proviene de un origen desconocido de alto riesgo, especialmente si puede demostrarse que las afirmaciones del comprador sobre el origen del producto son falsas.

En la UE, estas pruebas son especialmente convincentes, ya que pueden usarse para desencadenar una medida coercitiva conforme a los requisitos de diligencia debida del EUTR. Si una empresa desconoce el origen de la madera (o incluso si ha sido engañada al respecto), el riesgo de ilegalidad no puede haberse mitigado adecuadamente.

Cómo identificar a los distribuidores de productos de alto riesgo y obtener información sobre su abastecimiento

El primer paso que debe tomarse en una investigación que comienza al final de la cadena de suministro es limitar la búsqueda a un solo producto de la madera de alto riesgo. La elección del producto de la madera se basará en un análisis del riesgo, en el que se consideren factores como el grado de ilegalidad en el país de origen y la especie utilizada. Las especies de madera tropical, por ejemplo, suelen ser de alto riesgo y generalmente se utilizan en una gama de productos de la madera relativamente pequeña. Un análisis de los datos comerciales bilaterales que estén a disposición del público (a través de la COMTRADE de las Naciones Unidas[1] o el Eurostat[2]) puede ser útil para ayudar a determinar los productos de interés, particularmente cuando en los datos comerciales se desglosan los productos hasta un nivel que permita distinguir los productos de alto riesgo de los que no lo son [véase el Recurso: cómo usar datos comerciales].

Una vez que se ha identificado un producto de la madera de alto riesgo específico, el siguiente paso consiste en identificar las principales empresas que lo comercializan en el país consumidor de interés. Cuando existen registros de las exportaciones hasta el país en cuestión o de sus importaciones, estos documentos son un buen punto de partida. Otro consiste en analizar los registros de socios de las asociaciones comerciales pertinentes. Las búsquedas generales en Internet también pueden ser productivas [véase el Recurso: Fuentes de información en línea].

Una vez elaborada una lista de empresas, puede obtenerse más información sobre los productos pertinentes vendidos o comercializados en el sitio web o los folletos de las empresas. Una vez agotada la información disponible al público, puede establecerse contacto directo con la empresa para obtener más información, ya sea abiertamente o de forma encubierta, haciéndose pasar por un futuro comprador que quiere cerciorarse del origen del producto. Si solo puede obtenerse información sobre la siguiente etapa en orden inverso de la cadena de suministro (como el importador local), habrá que plantear las mismas preguntas a esa empresa.

Aparte de las búsquedas de información disponible al público y el contacto con las empresas en cuestión, el análisis de las marcas de los productos o el embalaje durante las visitas a los puntos de venta, los almacenes de madera o los centros de distribución también pueden desvelar información sobre el proveedor. Este tipo de investigaciones requiere cierto conocimiento de las marcas que se usan en los países de origen [véanse el Recurso: marcas de troncos y el Recurso: Usando los códigos de los sistemas de certificación], así como pruebas de ilegalidad en dichos países.

Con las marcas de los productos o el embalaje también puede obtenerse información sobre otras empresas que participan en diferentes etapas de la cadena de suministro, aparte del aprovechamiento. En algunos casos, es posible que se indique el nombre de los proveedores, fabricantes, importadores o distribuidores. Incluso cuando no es así, es posible que otras marcas proporcionen alguna pista. A veces, no se indica el nombre completo, pero muchos de los principales proveedores, compradores y comerciantes de madera usan un logotipo específico, que puede ir pintado con un spray en troncos, madera aserrada o madera contrachapada.

También es posible que se indiquen abreviaturas o las iniciales de los proveedores o los compradores, quizás como parte de uno de los códigos de un envío específico. Quizás se incluyan también códigos de los certificados otorgados a un proveedor como garantía de la calidad, la salud y seguridad o la sostenibilidad de un producto y así pueda identificarse al proveedor [véase el Recurso: cómo identificar proveedores usando los códigos de los sistemas de certificación].

Las pruebas de la propia madera

Otra forma de obtener información es analizando los productos de la madera en sí, con el uso de varias tecnologías de diferente grado de complejidad [véase el Recurso: tecnologías para identificar especies y origen geográfico]. Este es un campo nuevo, que actualmente se limita a usos bastante específicos, pero que tiene un potencial considerable.

Generalmente se usa solo para determinar si un producto de la madera está compuesto por una especie de madera en concreto. Este tipo de resoluciones, que se toman usando la anatomía de la madera, su ADN o un análisis de su fibra, pueden utilizarse para demostrar que un producto no es lo que el comprador dice que es. De por sí, ya pueden acarrear una medida coercitiva (por declaración falsa conforme a la Ley Lacey o por infracción de las disposiciones de diligencia debida del EUTR) o empujar de algún otro modo a un comprador para que cambie de proveedor y abandone una fuente de alto riesgo y posiblemente ilegal. En el Reino Unido, por ejemplo, la autoridad competente del EUTR usó la anatomía de la madera para demostrar fallos en la diligencia debida de importadores de madera maciza contrachapada china: el 70 % de las muestras analizadas tenían un chapado decorativo de una especie diferente a la indicada[1].

En algunas ocasiones, es posible que la información sobre la especie de madera sea más útil y ayude a demostrar la ilegalidad. Podría demostrarse así, por ejemplo, que un producto está fabricado con una especie de madera protegida o que es objeto de una regulación específica. En 2010 la ONG estadounidense Instituto de Recursos Mundiales llevó a cabo un análisis de la fibra de productos de papel procedentes de Indonesia que se vendían en EE. UU. y descubrió fibras de ramín, una especie cuyo aprovechamiento está prohibido en Indonesia y que está sujeta a la normativa de comercio internacional de la CITES[1]. En otro caso, la mayor confiscación de madera ilegal llevada a cabo hasta la fecha en el Reino Unido ocurrió en 2002, cuando agentes de aduanas usaron la anatomía de la madera para demostrar que se había importado de Indonesia un envío de gran envergadura de molduras para marcos fabricadas de ramín indicando un nombre falso de la especie y sin la documentación necesaria de la CITES[2]. En EE. UU., la falsificación de la especie de madera en la declaración de importaciones vegetales que exige la Ley Lacey se considera un delito, incluso si no hay más pruebas que indiquen que la madera es de origen ilegal.

Hasta cierto punto, el análisis de la especie también puede proporcionar información útil sobre el origen geográfico. Por ejemplo, con él quizás pueda demostrarse que la especie no puede proceder del país de aprovechamiento indicado por una empresa porque no forma parte de su área natural. El ADN y otra tecnología, el análisis de isótopos estables, pueden ir más allá y ofrecer información sobre el origen geográfico de una muestra de una especie concreta. Por ejemplo, el EIA[3] y el WWF[4] han usado el análisis isotópico para demostrar que productos de roble que se vendían en EE. UU. y el Reino Unido se habían fabricado con roble originario del Lejano Oriente de la Federación de Rusia, una región de riesgo especialmente alto en lo que respecta a la ilegalidad.

La utilidad de estas técnicas para determinar el origen geográfico, sin embargo, sigue siendo muy limitada debido a la falta de bases de datos de referencia de muestras de las ubicaciones conocidas que incluyan suficientes detalles. En la actualidad, la información disponible, en el mejor de los casos, puede servir para determinar el país de origen del roble y de varias de las principales especies de madera tropical comercial procedente de África, el sureste asiático y Latinoamérica. Solo en circunstancias realmente excepcionales podría la determinación del país de origen indicar de por sí un aprovechamiento ilegal, pero puede identificar afirmaciones falsas o demostrar falta de la diligencia debida y podría incluso usarse para demostrar una comercialización ilegal, como con la falsificación de declaraciones de la Ley Lacey.

[1] HANSON, C. y NOGUERON, R. Risk Free? Paper and the Lacey Act. Instituto de Recursos Mundiales, 15 de noviembre de 2010. http://www.wri.org/blog/2010/11/risk-free-paper-and-lacey-act (en inglés).

[2] EIA/TELAPAK. The Ramin Racket: The Role of CITES in Curbing Illegal Timber Trade, septiembre de 2004. https://eia-international.org/wp-content/uploads/The-Ramin-Racket-Low-Res.pdf (en inglés).

[3] EIA. Liquidating the Forests: Hardwood Flooring, Organized Crime, and the World’s Last Siberian Tigers, 2013. http://eia-global.org/images/uploads/EIA_Liquidating_Report__Edits_1.pdf (en inglés).

[4] WWF. Do Timber Products in the UK Stack Up?, 2015, págs. 12-14. http://assets.wwf.org.uk/downloads/timber_testing_report_may15.pdf (en inglés).

[1] PILLET, N. y SAWYER, M. EUTR: Plywood imported from China. Oficina de Medición Nacional del Reino Unido, febrero de 2015. https://www.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/402325/Chinese_Plywood_Research_Report.pdf (en inglés).

[1] Base de Datos de las Naciones Unidas sobre Estadísticas de Comercio de Productos Básicos (COMTRADE). comtrade.un.org (en inglés).

[2] http://ec.europa.eu/eurostat/data/database (en inglés).

[1] Aunque las empresas de etapas posteriores de la cadena de suministro tienen la obligación de llevar un registro.

[2] www.piers.com (en inglés) y www.panjiva.com.