12. La difusión de las pruebas

En líneas generales, hay dos maneras de presentar las pruebas. La primera consiste en presentarlas oficialmente. Es la manera adecuada de entregar información a las agencias encargadas del cumplimiento de la ley, otros organismos gubernamentales y empresas individuales. La segunda consiste en presentar la información a una audiencia más amplia de modo que se generen exposición y atención. En ciertas circunstancias, lo mejor podría ser seguir ambas rutas, presentando un informe oficial de las pruebas en privado para posteriormente darles una publicidad más amplia, dependiendo de los resultados obtenidos con el primer paso. En cualquier caso, durante la planificación e implementación de una investigación, siempre es importante considerar cómo es probable que se use la información. A continuación se exploran los principios de ambos métodos de presentación de las pruebas.

La presentación oficial de pruebas

Para que las autoridades puedan aprovechar al máximo las pruebas, estas deben haberse recopilado usando los métodos apropiados, deben haberse documentado adecuadamente y deben haberse presentado con claridad.

Las personas que investigan la tala ilegal y las cadenas de suministro correspondientes deben elegir y adaptar sus métodos y objetivos de tal modo que se aumente al máximo la probabilidad de que los agentes de la ley puedan usar las pruebas recopiladas para casos conforme a la Ley Lacey o el EUTR. Por ejemplo, es posible que las pruebas recopiladas de cierta manera tengan una mayor probabilidad de ser admisibles en un tribunal que las recopiladas por otros métodos. Estos criterios deben incorporarse a la planificación de las investigaciones y, si es posible, debe buscarse asesoramiento legal.

Otra consideración importante que debe tenerse en cuenta durante la planificación y realización de una investigación es que ciertos tipos de delito pueden ser más fáciles de demostrar ante un tribunal que otros, incluso cuando no son los más atroces en lo que respecta a su repercusión. Por ejemplo, es probable que las pruebas del aprovechamiento ilegal de un proveedor en un parque nacional no puedan usarse por sí solas si no pueden relacionarse con un envío específico, al contrario que una declaración falsa de exportación o importación, que es más fácil de demostrar. A veces, las pruebas irrefutables de un «tecnicismo» de importancia relativa son fundamentales para permitir la instrucción de un caso y para que puedan aportarse pruebas de delitos más graves.

Durante una investigación, es importante considerar cómo se grabarán y se comunicarán internamente las pruebas. Si se emprende un caso oficial que depende, en parte, de información aportada por una ONG, es posible que tengan que presentarse ante los tribunales los documentos y las comunicaciones internas de la organización. Por lo tanto, es importante que las ONG y terceros que recopilen pruebas pertinentes se aseguren de que siguen prácticas profesionales en cualquier comunicación escrita pertinente. Debe evitarse todo tipo de lenguaje inapropiado que pudiera considerarse perjudicial.

La probabilidad de que las autoridades encargadas del cumplimiento de la ley usen la información proporcionada por ONG y terceros no solo depende de la calidad de la información en sí, sino también de lo claramente que se haya presentado. Aparte de hacer la información más convincente, una buena presentación hace más probable que las autoridades la consideren fidedigna.

La claridad del informe presentado dependerá de lo bien que se hayan recopilado, registrado y archivado los datos primarios durante la investigación. Todos los datos deben almacenarse cuidadosamente (a ser posible, por duplicado) durante la investigación. Debe usarse un único documento maestro para llevar un registro constante del progreso, que incluya el origen de cada prueba y una referencia de dónde se ha almacenado. Este documento servirá de base para el informe oficial que se presente a las autoridades.

El propio informe debe consistir en un único documento, con apéndices que contengan los datos justificativos. Deben incluirse todas las pruebas justificativas pertinentes, siempre y cuando sea seguro divulgar la información. Quizás sea necesario omitir los nombres de algunas personas, informadores y aldeas. Si bien las agencias encargadas del cumplimiento de la ley deberían considerar las pruebas como material confidencial, una vez que la información se ha pasado a terceros, deja de estar bajo el control del investigador.

El informe debe ser lo más detallado que se pueda y presentarse de forma clara y precisa. Siempre que sea posible, debe incluir:

  • Empresas participantes
  • Productos en cuestión
  • Especie en cuestión
  • País de origen
  • Las leyes que supuestamente se han infringido, con tantos detalles específicos como se pueda
  • Fechas en las que se cree que ocurrieron los acontecimientos más importantes (por ejemplo, infracciones de la ley o importaciones)
  • Datos de contacto de la persona o la organización que presenta el informe

Si desea más información sobre las personas de contacto de las autoridades encargadas del cumplimiento de la ley a las que deben presentarse los informes, visite Contactos.

La publicación de pruebas

Cuando la información se usa públicamente, también deben cumplirse dos principios: ser precisos y evitar las especulaciones y las opiniones injustificadas. Sin embargo, el propósito y la audiencia generalmente requerirán que la información se presente de una forma más accesible y atractiva.

En algunos casos, la publicación general puede ser la única forma disponible para divulgar la información. Sin embargo, en la mayoría de los casos en los que se considere una publicación general, también será conveniente proporcionar la información directamente a las agencias encargadas del cumplimiento de la ley o las empresas. Si la información es lo suficientemente específica como para que las autoridades encargadas del cumplimiento de la ley tomen medidas directamente, debería entregarse a los agentes antes de la fecha de publicación, a fin de garantizar que la publicación no anule sus esfuerzos. La publicidad general solo deberá comenzar una vez que las autoridades ya hayan tenido una oportunidad adecuada para actuar.

Si la información no es tan específica, por ejemplo si son pruebas de ilegalidad en un país de origen pero sin una conexión específica de una cadena de suministro con la UE o EE. UU., podría ser conveniente publicarla y entregársela a las autoridades simultáneamente. En tales casos, podría bastar con enviar una copia del informe publicado a las autoridades, que incluya una carta de presentación, en lugar de dar un formato totalmente distinto a las pruebas.

Cuando las pruebas son muy detalladas pero las agencias encargadas del cumplimiento de la ley no son capaces de tomar medidas al respecto o no están dispuestas a hacerlo, o cuando las pruebas no entran en el ámbito de la legislación vigente, su publicación puede ser una buena forma de generar otro tipo de repercusiones. Por ejemplo, la publicación puede llevar a las empresas a adoptar medidas de forma voluntaria, contribuir a que aumente la voluntad política o la financiación para la ejecución de la ley o fomentar enmiendas de las leyes.

 No hay una norma general que deba aplicarse a las denuncias públicas y no hay ninguna forma garantizada de asegurarse de que un caso concreto vaya a atraer la atención y a sobresalir entre la inmensa cantidad de información que se publica cada día. Pero hay varios principios fundamentales que deben considerarse.

  • Mantener el enfoque: los objetivos y la audiencia meta

Para que una publicación sea breve y fácil de leer es importante incluir solo la información que es pertinente para el objetivo específico (por ejemplo, conseguir que las empresas abandonen a un proveedor concreto) y dejar fuera otra información recopilada, aunque pueda ser interesante. Qué información incluir y qué tono y lenguaje usar al presentarla también dependerán de si la audiencia meta principal es el público general, los responsables políticos o un sector específico de la industria maderera.

  • Destacar: el contenido que es más probable que llame la atención

Para destacar sobre el resto de las publicaciones es útil que la información publicada se centre en los aspectos del caso que sean nuevos, interesantes o especialmente atroces. Si se presenta un caso para que las autoridades tomen medidas, podría no ser apropiado entrar en detalles sobre los daños causados por la tala ilegal pero, cuando se intenta captar la atención de una audiencia más amplia, pasa lo contrario. Las repercusiones dramáticas sobre la gente y sobre la flora y fauna silvestres suelen ser la mejor manera de llamar la atención. Si es probable que, en algún momento, las pruebas lleguen a publicarse, es importante tenerlo en cuenta cuando se planifique y se realice una investigación. Por ejemplo, el trabajo de campo podría tener como objetivo específico documentar los daños causados por las actividades ilegales, no solo la propia ilegalidad. Por otro lado, en el momento de decidir qué se graba en vídeo o se fotografía, podría ser necesario pensar en cuáles son las imágenes más dramáticas y no solo en su valor probatorio.

  • Señalar y denunciar: los riesgos legales

Cuando se nombra a personas o empresas en la publicación de pruebas, se asumen riesgos legales que deben considerarse detenidamente. Los datos específicos dependerán de las leyes en materia de difamación del país en el que se publique la información, así que, a ser posible, debería pedirse asesoramiento profesional. Pero hay algunos principios generales que deben seguirse. Los riesgos se reducen si las alegaciones están bien probadas, si se evitan las especulaciones y opiniones y si se demuestra claramente que la publicación es de interés público. Debe tenerse en cuenta que, aparte de lo que dice el texto en sí, lo que insinúa una publicación (por ejemplo, a través de la yuxtaposición de fotos y texto) también es importante.

Una denuncia pública puede redactarse a modo de informe o documento informativo, que puede ser de una página o mucho más largo. Independientemente de su formato, las ONG y personas implicadas deben ser proactivas a la hora de poner la información a disposición del público. Hay diversas maneras de hacerlo. La información puede entregarse a los medios de comunicación tradicionales (como periódicos o cadenas de televisión), ya sea mediante un comunicado de prensa o con una exclusiva previamente organizada con un medio concreto. También puede publicarse de forma independiente y difundirse por las redes sociales o con correos electrónicos dirigidos a personas clave.