6. El aprovechamiento ilegal: el análisis documental

El principio de investigación de la legalidad en el punto de aprovechamiento es bastante simple. Implica comparar datos de referencia oficiales que indican qué aprovechamiento está permitido y en qué condiciones con las observaciones de lo que realmente ocurre en el bosque.

La mayor dificultad consiste en acceder a la información necesaria. Generalmente, quienes están en posesión de los datos de referencia oficiales para determinar lo que está permitido son los gobiernos y, a menudo, se muestran reacios a desvelarlos. Por otro lado, determinar lo que realmente ocurre puede presentar dificultades técnicas, logísticas y de seguridad. En este apartado se explica dónde puede encontrarse este tipo de series de datos y cómo pueden compararse varias en cada paso de la investigación para identificar casos de ilegalidad.

Definir un objetivo

Las investigaciones comienzan con pruebas indicativas o con una hipótesis. Las pruebas indicativas pueden ser el testimonio de una comunidad de que en su territorio está llevándose a cabo tala ilegal. O pueden ser un artículo periodístico en el que se cita a un funcionario gubernamental que declara que la mayoría de las empresas de plantaciones de un distrito específico están desmontando bosques sin los permisos de aprovechamiento de la madera necesarios. Estas pruebas definen un objetivo o varios, ya sea una empresa específica, un grupo de empresas o un tipo de empresa. Cuando no hay información clara sobre los autores, el objetivo puede ser una zona geográfica o incluso una especie en concreto que está sufriendo una extracción excesiva.

Puede llegarse a un objetivo si se trabaja en orden inverso desde el mercado. Los datos comerciales pueden señalar una empresa específica que lleva a cabo aprovechamiento como una de las principales exportadoras a mercados conflictivos. En tales casos, quizás las pruebas preliminares de que la empresa está implicada en actividades ilegales puede que no sean sólidas pero su importancia en el sector y la cadena de suministro podría justificar una investigación. Esto sería así especialmente cuando se sabe que los índices de ilegalidad son altos en el país de origen. Cuando una investigación ha comenzado con la identificación de comerciantes o importadores de productos de gran valor, puede identificarse el objetivo trabajando sistemáticamente en orden inverso a lo largo de su cadena de suministro. En tales casos, podría resultar adecuado comenzar la investigación con los procesos que se describen en el apartado 10, Cómo seguir rastreando hasta los mercados finales.

Obtener datos de los permisos

Como hemos mencionado, puede resultar difícil obtener datos oficiales. Para hacerlo es fundamental explorar todas las posibilidades, en lo que respecta tanto a los datos que se buscan como a los lugares en los que se buscan. Aparte de los permisos específicos de la empresa o zona que hayamos elegido como objetivo, es igual de importante recopilar tantos datos contextuales como podamos, porque la comparación de diferentes series de datos puede proporcionar respuestas importantes. Buenos ejemplos de ello serían los datos agregados sobre el aprovechamiento de la madera en una región en concreto y los planes de ordenación o la zonificación forestal para designar las zonas de tala o de conversión a la agricultura. También es importante tener en cuenta que la información sobre una zona de interés objeto de una licencia a veces puede estar incluida en los documentos relacionados con las zonas contiguas.

Internet es la fuente más accesible de información pertinente sobre los permisos. Es posible que los propios organismos gubernamentales publiquen datos en sus sitios web. O también es posible que terceros, como periódicos u ONG, hayan obtenido y publicado datos en el pasado. Por ejemplo, ahora se dispone de información sobre permisos de muchos países con gran cobertura forestal (incluidos los límites y el nombre de los titulares de las licencias) gracias al sitio web del Instituto de Recursos Mundiales conocido como Global Forest Watch. Los informes de las organizaciones de conservación, que tratan sobre las áreas protegidas o la planificación general del uso de la tierra, también suelen incluir mapas detallados de los permisos de tala, minería o plantación de las empresas cercanas. También es posible que las empresas publiquen información sobre permisos que han obtenido, incluso en sus informes anuales y sus anuncios oficiales.

Una fuente especialmente valiosa de información son los «folletos» que publican las empresas antes de empezar a cotizar en bolsa. Cuando pertenecen a algún sistema de certificación, como la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible o el Consejo de Administración Forestal (FSC, por sus siglas en inglés), los sitios web del sistema o los certificadores individuales suelen tener información útil. Al realizar búsquedas en Internet es fundamental hacer un uso inteligente de términos de búsqueda y tener en cuenta las limitaciones de los buscadores [véase el Recurso: fuentes de información en línea].

Es posible que haya información de dominio público que no aparezca en Internet. Las ONG, especialmente las que se encuentran cerca de la zona de interés, suelen tener datos sin publicar que han obtenido del gobierno durante su trabajo. También puede ser que las comunidades sean una fuente especialmente valiosa de datos sobre permisos, los cuales pueden haber obtenido de los gobiernos o empresas durante procesos de consulta. Incluso en aquellas zonas en las que los derechos de las comunidades son débiles, en algunas ocasiones existe la responsabilidad de proporcionarles información. Muchas veces, los miembros de las comunidades consiguen empleo en las empresas que operan en sus territorios o junto a ellos y esto también ofrece acceso a la información.

Hay gobiernos que solo publican la información pertinente en formato impreso, ya sea como anuncio en un periódico o en un boletín oficial. Cuando la información no es de dominio público, debe solicitarse directamente a los organismos gubernamentales competentes. Sin embargo, en la mayoría de las regiones hay una falta de transparencia y una connivencia entre los funcionarios y las empresas que presentan dificultades. Además, en muchos países la gestión de datos es ineficiente y es posible que los registros no estén completos, incluso aunque estén accesibles. Es posible que los datos estén mal organizados deliberadamente o incluso que se falsifiquen para evitar un análisis minucioso. En cualquier caso, obtener datos por los canales oficiales puede respaldar un conjunto de pruebas sólido.

Es importante observar que, como las empresas están sujetas a toda una serie de normas diferentes, los permisos siempre proceden de una variedad de fuentes de distintos departamentos del gobierno y diferentes niveles de gobierno, del local al nacional. En aquellos casos en los que las fuentes puedan ser más reacias a divulgar la información, es posible que otras estén más dispuestas a hacerlo. En algunos países, como en Perú o Indonesia, se han adoptado leyes en materia de libertad de información, que otorgan a los ciudadanos el derecho legal de acceder a ciertos tipos de información [véase el Recurso: libertad de información].

Analizar documentos de referencia: ¿qué información proporcionan los permisos?

El siguiente paso consiste en comparar los permisos (a) con la normativa que los rige y (b) entre sí. Así podrá determinarse si existe alguna ilegalidad en el propio proceso de concesión de permisos y si hay permisos que faltan, están incompletos o se otorgaron indebidamente.

Los estudios de las ONG, gobiernos e instituciones de investigación de prácticamente todos los países con gran cobertura forestal incluyen resúmenes de cómo debería funcionar en la práctica el correspondiente proceso de concesión de permisos. Los datos de los permisos que se hayan obtenido deben ordenarse y contrastarse con estos resúmenes para poner de relieve cualquier desviación del proceso sobre papel. Aunque es posible que falten permisos, los hallazgos como este deben tratarse con cautela, dado que es posible que el permiso exista pero no se haya obtenido. La relevancia del hallazgo depende de la importancia del permiso. Por ejemplo, que falte una evaluación del impacto ambiental o un plan de gestión forestal es un hallazgo de importancia fundamental, pero quizás que falten otros requisitos burocráticos no lo sea tanto.

Después de esta comparación estructural, debe consultarse el contenido de los permisos. Los documentos que son esenciales al derecho de aprovechamiento (evaluaciones del impacto ambiental, planes de gestión forestal, contratos, etc.) contendrán datos descriptivos que pueden compararse con el marco normativo. Este proceso implica una mejor comprensión del contenido de las normas y el marco normativo, que pueden ser complejos. Llegados a este punto, remitirse a un análisis jurídico y, si es posible, al asesoramiento legal de un experto puede resultar útil para determinar algunas formas sutiles pero graves de ilegalidad. Al igual que en el caso de los análisis estructurales de los permisos, es posible que los hallazgos importantes no sean lo que se incluye, sino lo que no se incluye, por ejemplo, los casos en los que en los contratos no se incluyen las obligaciones sociales con las comunidades que exige la ley o los casos en los que hay pruebas de que no se consultó a las comunidades durante las evaluaciones del impacto ambiental.

En algunos casos, los datos de los permisos pueden incluso proporcionar pruebas concretas de que las empresas han infringido la ley al empezar sus operaciones antes de obtener su permiso. Esto ocurre especialmente con las evaluaciones del impacto ambiental ya que, cuando se hacen adecuadamente, deben incluir un análisis de las condiciones actuales de la concesión o la zona identificada. En Indonesia, los análisis de la utilización del suelo que se incluyen en algunos documentos de evaluación han demostrado que la deforestación para el desarrollo de plantaciones había comenzado antes del proceso de evaluación. En Sarawak, las evaluaciones del impacto ambiental han demostrado que las empresas de tala habían empezado un aprovechamiento cíclico antes de tener el derecho legal de hacerlo [véase el Estudio de caso 2].

En esta etapa del proceso de investigación, debería intentarse identificar datos que quizás no sean útiles inmediatamente pero que lo serán cuando avance la investigación. Entre las series de datos importantes que se encontrarán en los datos de los permisos se incluyen:

  • Previsiones de los volúmenes de madera que se aprovecharán en una zona concreta: más tarde, esto puede compararse con los cálculos de los volúmenes aprovechados basados en el trabajo de campo o con los volúmenes exportados. Esto es relevante para la identificación de la infradeclaración de volúmenes para evitar impuestos o la supradeclaración de volúmenes para facilitar el blanqueo de trozas como parte de concesiones.
  • Límites de las concesiones: esto se comparará después con los cambios en la utilización del suelo, usando datos obtenidos por satélite y datos de GPS del trabajo de campo. Cuando se encuentran en los permisos, es probable que haya que digitalizarlos antes de poder realizar este tipo de análisis. Cabe mencionar que diferentes permisos pueden contener límites diferentes para la misma concesión, así que estos datos deben tratarse con cautela.
  • Planes de tala que definen qué lotes pueden cortarse y cuándo: esto también puede compararse con la realidad sobre el terreno usando tanto un análisis por satélite como trabajo de campo.
  • Superficies que están prohibidas para la tala, ya sea en los planes de tala, los planes de manejo forestal, las evaluaciones del impacto ambiental u otros documentos: estos pueden también compararse con las imágenes obtenidas por satélite y las pruebas del trabajo de campo.

Los métodos que usó Greenpeace para identificar la tala ilegal de la Amazonía brasileña son un buen ejemplo de cómo recopilar datos y analizar permisos minuciosamente pueden generar pistas sólidas y llevar las investigaciones de campo hasta las concesiones con una alta probabilidad de ilegalidad [véase el Estudio de caso 1].

A estas alturas, otra opción es que haya quedado claro que en la zona de interés no se ha otorgado ningún permiso. En tales casos, pasar a las etapas de cartografía y trabajo de campo puede proporcionar más respuestas. Sin embargo, la investigación debe también ampliarse para incluir otras empresas y operaciones, ya sean concesionarios o aserraderos. Examinar las rutas que salen de la zona (generalmente carreteras pero también frecuentemente ríos) puede llevar hasta operarios cercanos con licencias, que podrían estar blanqueando madera de zonas sin autorización.

A menudo, en aquellos lugares donde no hay derecho de aprovechamiento, la perspectiva en el punto de aprovechamiento suele ser compleja y opaca. El propio proceso de aprovechamiento puede parecer esporádico o desorganizado. Pero, en muchos casos, la madera que se está aprovechando se agrupará en aserraderos o instalaciones río abajo operadas por empresas de forma más organizada. Este tipo de operación se ha identificado en Perú [véase el Estudio de caso 6] y en Brasil [véase el Estudio de caso 8]. De este modo, observar operaciones de tala o procesamiento aparentemente legítimas y trabajar en orden inverso puede proporcionar más respuestas que observar el punto de aprovechamiento.

Con un ojo en el cielo: cómo comparar permisos con los datos de satélites

La siguiente etapa de la investigación consiste en comparar datos encontrados en los permisos con otros datos que no provengan de los permisos. Así puede determinarse si se han cumplido las disposiciones que se han identificado durante el análisis de los permisos. Los mapas con los límites, los planes de tala y las zonas prohibidas que se encontraron durante ese proceso adquieren ahora una importancia fundamental. Pueden sobreponerse a otros datos espaciales e imágenes por satélite y usarse para detectar directamente algunos tipos de tala ilegal o para guiar el trabajo de campo que se necesita para documentar otros tipos. En Sarawak, por ejemplo, los mapas que se incluyen en las evaluaciones del impacto ambiental se han comparado con imágenes por satélite para demostrar que se tala fuera de los límites de la concesión y que se cometen otros delitos [véase el Estudio de caso 2].

Hasta hace poco, para analizar los cambios en la utilización del suelo a fin de detectar tala o conversión forestal se necesitaba poseer y saber usar software de sistemas de información geográfica (GIS), así como adquirir y procesar costosas imágenes por satélite. Sin embargo, los rápidos avances en el procesado de imágenes y el desarrollo de plataformas de GIS en línea han hecho que la tecnología sea más accesible y fácil de usar. Incluso cada vez hay más imágenes por satélite en alta resolución que se están poniendo a disposición del público gratuitamente en formatos fáciles de usar.

Google Earth, que puede descargarse de forma gratuita, alberga imágenes por satélite de diversas resoluciones. La mayoría de las superficies se cubren con una resolución de aproximadamente 15 metros por píxel (de los satélites Landsat), lo cual es suficiente para detectar un desmonte y la extensión de las pistas forestales asociadas con operaciones de tala selectiva que se adentran en bosques vírgenes. Sin embargo, en algunas superficies se muestran imágenes a una resolución de 60 centímetros, lo cual permite identificar zonas muy pequeñas de desmonte y puede usarse para documentar tala en ríos de amortiguación o desmonte junto a pistas forestales que supera los límites legales. Google Earth también alberga imágenes históricas, con lo que pueden identificarse cambios de la cobertura forestal a lo largo del tiempo. Google obtiene estas imágenes por satélite periódicamente de terceros. Hoy en día, para las ONG es relativamente fácil buscar, identificar y obtener imágenes adicionales en alta resolución directamente de los mismos proveedores [véase el Recurso: imágenes de alta resolución].

Los usuarios pueden subir a Google Earth tanto los límites de las concesiones como otros datos espaciales contextuales. Esto permite analizar los cambios de la cobertura forestal dentro de los límites de las concesiones, además de demostrar si las concesiones coinciden con áreas protegidas, territorios comunitarios u otras zonas donde no está permitido el aprovechamiento.

En 2013, el Instituto de Recursos Mundiales reanudó Global Forest Watch (GFW), un sistema interactivo de alerta y vigilancia forestal en línea. GWF alberga una variedad de series de datos que pueden usarse para analizar e identificar tala ilegal, entre ellos datos de cambios en los bosques, la cobertura forestal y el uso de los bosques. Esta última serie incluye los mapas de concesión (que incluye los nombres de los titulares de las licencias) de concesiones de tala y plantación de muchos países con gran cobertura forestal, pero se sabe que los datos no están completos. Estos datos deben tratarse con cautela, dado que algunos límites no se han trazado con precisión y hay información que probablemente no esté actualizada.

Al igual que Google Earth, GFW permite a los usuarios cargar sus propios datos espaciales y llevar a cabo un análisis. Pero, al contrario que en Google Earth, en GFW una gran parte del análisis es automática. Permite a los usuarios ver y cuantificar la pérdida de cobertura forestal (que se identifica automáticamente a partir de imágenes de Landsat) a lo largo del tiempo en una superficie definida por el usuario, así como crear alertas de pérdida futura. En 2016, GFW puso a disposición del público una serie de datos nueva que proporciona también imágenes por satélite sin procesar. Estas imágenes son más recientes y se actualizan con mucha más regularidad que las disponibles en Google Earth y, en algunos casos, incluso son de una resolución más alta. Comparar los cambios del suelo en imágenes por satélite a lo largo del tiempo con las fechas de los permisos puede presentar indicios razonables de que se llevaron a cabo operaciones de tala antes de obtenerse los permisos adecuados.

En muchos casos, en el curso de la investigación no se dispondrá de mapas de las concesiones. En tales casos, Google Earth y GFW pueden ser igual de útiles para localizar con exactitud la ubicación donde se está llevando a cabo tala ilegal y cuantificar su magnitud. Aunque puede que esto no nos ayude a identificar a los autores, puede proporcionar pistas sobre si la actividad es a escala industrial o pequeña y ayudarnos a determinar si está teniendo lugar en zonas donde no está permitido por ley otorgar concesiones. Además, puede ayudar a dirigir nuestros próximos pasos, particularmente las ubicaciones para el trabajo de campo.

Las imágenes por satélite y, en particular, los mapas de deforestación extraídos automáticamente (como hace GFW) deben tratarse con cautela. Con las resoluciones más bajas, no es posible determinar si el desmonte está teniendo lugar en bosques o en otros tipos de vegetación, como tierra de cultivo, maleza o incluso plantaciones. Los análisis automáticos no siempre muestran desmontes y es posible que la tala selectiva no sea visible en imágenes de baja resolución, especialmente si es de baja intensidad o en un bosque que ya había sido alterado. Además, a partir de las alteraciones observadas no es posible determinar si se está produciendo madera comercial y, si es así, en qué volumen, y mucho menos determinar quién se ocupa de la tala. Los análisis cartográficos y de imágenes por satélite son útiles para reunir datos, completar la perspectiva general y, especialmente, dirigir el trabajo de campo a las zonas donde pueda darse respuesta a las preguntas surgidas.